Después de… no sé, miles días quizá,
comencé a darme cuenta que lo que creía
ser color rosa no es más que una vil mentira.
Bien lo dicen una verdad a medias,
no es más que una mentira justificada…
Necesito sentir tu olor cerca y tus caricias,
pero,
¿Cómo hacerlo si en vez de puentes hay murallas entre nosotros?
El problema es que tu orgullo o
el de todos nos gobierna y no nos deja ser feliz.
Así como
el rosa con su pureza se deja opacar
por el negro
y lo termina alabando,
es nuestro amor,
y por mas que corra siempre
volverá al mismo circulo vicioso.
La gente responde ante los estimulo y
sólo busca su propio bienestar.
Pero,
¿Dónde encontraré?
No, mejor dicho,
¿Qué harás para encontrar el cenit en el amor?
En este espacio vació,
muere mi corazón y
muere mi amor.
Hoy decidí… no ayer me obligaste ha
arrancar tu olor y recuerdos de mi.
Como el agua que acaricia la arena,
así de tierno será tu recuerdo,
y como baja el rió en invierno,
sera mi olvido.